lunes, 13 de septiembre de 2010

Trofeo

Puede que si , puede que seas el más grande de los triunfos. Desde aquella noche que mis ojos te encontraron sabía que algo debía ocurrir, no te podía dejar ir y no sé cómo ni de dónde saque agallas para tenerte a mi lado, para hacerte mío.

Si quiza seas un trofeo, mío y de nadie más

jueves, 9 de septiembre de 2010

Lo mejor de la puta vida

Otoño no me podía fallar, antes de que llegara mi hizo una más. Cuando las hojas secas caen y las noches son tan frescas.

Amar no es suficiente

¿O yo no soy suficiente?

Me convierto en la sombra de su desdicha

Me convierte de deseo a miedo

Y se va, se va, se va, se va

Dos, tres, seis, diez, se desprenden en decenas de lágrimas que no paran

Las paredes con tirolesa se vuelven la mejor opción para sujetarse a ellas y no caer.

Amar no es suficiente

¿O yo no soy suficiente?

Lo mejor de la puta vida

No te vayas, no te vayas. Noooooooooooooooooooooooooooooooo

domingo, 8 de agosto de 2010

Sábado

Hace muchos años una buena amiga me llamo por teléfono, era sábado por la noche, me dijo que pensó que no me encontraría -¿por qué pensaste eso?- le pregunte -¡Porque es sábado! si yo tuviera tu edad ya estaría en una fiesta- Cabe aclarar que Cristina tenía como 70 años.

Cuando tenía 14 años me enfadaba que mi padre no me dejara salir a fiestas o que quisiera que llegara a casa a las once de la noche ¡No manches! Pero si a esa hora no han llegado ni los meseros. Decidí que eso cambiaria y que cuando tuviera la edad y la economía suficiente asistiría a todas las fiestas que se me dieran la gana. Por lo que ahora me pregunto ¿Por qué una mujer como yo, joven, soltera, con pasta en el bolso, sin compromisos, divertida y que gusta de bailar se queda en casa a escribir babosadas?


Ya son las doce de la noche y podría estar en el UTA celebrando el cumpleaños de Lady Pink al ritmo de Sister Of mercy, Electro, surf o cualquier otro género que el pincha disco del antro programara. ¿Se llama vejes? Pensándolo bien tampoco he sido muy fiestera, la verdad más bien soy una tipa que prefiere encerrarse a ver películas, leer o escribir, aunque quisiera ser la mujer reventón no lo soy, más bien me aburro fácilmente.


Hubo un tiempo en que imagine que un sábado por la noche estaría bailando con mis ojos adornados con espigas negras y tacones muy altos y brillantes que harían ver mis piernas más largas. Bailando muy pegada a él drogándonos con éxtasis o tachas, Seríamos puro amor. Y al llegar a casa iríamos directo a la cocina a preparar algo de comer pero como no hay nada mejor que atrapar al susodicho con las manos ocupadas y dándote la espalda mientras corta en rebanadas el pan, terminaríamos haciendo el amor. Pensé que podría ser una bonita costumbre, pero sigo aquí escribiendo.


También me llegue a imaginar con mis amigas de la prepa: profesionales, bellas, jóvenes, inteligentes, disfrutando de la noche, luciendo nuestra bonita ropa. Pero decidieron ser madres, esposas o esclavas del trabajo. Y me doy cuenta que se fueron y no tengo una amiga con quien salir a divertirme, la ultima vez la supuesta inseparable me dejo plantada a las diez de la noche, yo sola peregrinando de antro en antro. Cada día tengo menos amistades mujeres con quien ir a un concierto a escuchar un poco de música. Y con los cuates ni hablar, fiesta o sábado es sinónimo de empedarse. Qué hueva…


Alguna vez tuve catorce años y soñaba con ser autosuficiente. Una fuente inagotable de diversión y música. Pero termine siendo una fuente agotable de elucubraciones

martes, 27 de julio de 2010

Pasta Azul

Soñé que el gato entraba corriendo por la ventana, otros gatos iban tras de él y yo me enfrentaba a ellos enseñando los dientes, pero no me temían y por el contrario, me enfrentaban. Después soñé que me regalaba un libro de pasta demasiado gruesa para las pocas hojas que contenía, pero no me emocionaba, algo me decía que ese libro azul tenía algo malo, cuando lo revise encontré una dedicatoria sin sentido con letras curveadas y olor a una pendeja de piernas flacas. ¿Cómo te atreves a regalarme eso? En el sueño lo arrojaba directo a su cara. Y él me contestaba –es que ya no me gusta- ¡Vete a la chingada! No, mejor si regrésamelo para que ya nunca más lo tengas en tus manos, pero el desgraciado lo escondia...grrrr!

Solo necesito un pretexto para romperte la madre, sino te mato es porque mi vida vale más que la tuya.Podría despedazarte con los dientes, enterrarte mis dedos hasta llegar a los huesos. En esos momentos siento tanto odio. Nadie puede imaginar cuánto.


Mierda de sueños, a veces son tan reales que me dan ganas de salir a buscar ese libro y quemarlo.


Qué estoy loca? Qué lo olvide? ¿Enferma acaso? Eso quisiera pero ese halo de putería parece uno de esos bichos que sale de madrugada a comerse mis desechos.


Por eso hoy no duermo, no hay nada de qué preocuparse, son esos días complicados, aunque...no descarto la idea ;)

martes, 13 de julio de 2010

Mis estúpidos fans...(thanks Bart Simpson)

Quise
Quiero
Querré
Quería

Hoy por la tarde llego un mensaje de un fulano que dice morir por mí, me dice bonita y quiere estar conmigo ¡Lo que me faltaba! ¿Por qué MI VIDA se empeña en restregarme en la cara a las personas que no me interesan, que no son lo que busco para mí y se aparecen como plagas?

No estoy de humor desde aquel día que otro fulano me hizo sentir que lo que busco es mucho y que quizá no esté a la altura de las circunstancias. Me siento como una bestia que quiere salir del bosque en busca de una bella de otro cuento. Me hace sentir indeseable, devaluada sin nada que ofrecer. Me siento como aquellos primeros hombres que intentaban volar y todos se reían de ellos.

¿Uno tiene lo que merece? ¿Acaso merezco una persona que no puede ni con su vida? ¿Acaso merezco una deuda bancaria? ¿Unas vacaciones renegadas? ¿Una puta vida sin detalles o pasiones?
¿Qué me quiera solo porque me lo tiro con ganas? ¿Qué sea oscuro objeto de deseo?

No pido más de lo que yo puedo dar o tal vez soy tan ciega como para no darme cuenta que no tengo mucho que ofrecer.

-“Cualquiera querría andar contigo”-
-¿En serio? ¿Y quién es cualquiera que no lo veo por ningún lado?

Me voy a donde se han ido las moscas del verano, intenten atraparme

viernes, 7 de mayo de 2010

Untitled

Algo violento crece, imágenes sangrientas veo y siento, quiero cerrar los puños y destruirle la cara a los mal nacidos, a los no deseados a los imbéciles. Soy un criminal sin escrúpulos, frio y calculador; alguien que planea todo minuciosamente, que es capaz de torturar: choques eléctricos en los testículos, empalar, arrancar las uñas, prensar los pulgares, inquisidora, hitleriana, convertir al criminal en objeto de estudio, prueba de laboratorio, conejillo de indias, rebanarlo como jamón, experimento a largo plazo. Violar a su madre y cercenar a su mujer. Matar de hambre por años. Un guiñapo ¿recuerdas el final de Freaks, la película de 1934? ¿Recuerdas como quedo la bella dama del circo? Fantaseo con la idea, me complace pensarlo y llevarlo a cabo.

¿Entonces en qué me abre convertido? Pero el mundo necesita equilibrio ¿no? Maldad y bondad, no todo es negro y blanco, nada es en su totalidad es bueno o malo ¿y quién decide eso? ¿La moral, la ética, los valores, el miedo, el universo, la vida, la cultura o la mente obtusa del ser?

Una vez soñé que mataba a mi madre, el cuchillo entraba por su estomago y se deslizaba con tal suavidad que cualquiera se podría enamorar de la sensación. Y otro día soñé que un hombre gordo me quería llevar con él y por más que lo golpeaba con todas mis fuerzas su cuerpo se volvía de gelatina y mis puños no le hacían nada ¿por qué la mente te juega esas desagradables bromas?

¿Por qué pensé que el café moka me levantaría el ánimo? Ahora no puedo dormir, tampoco puedo llorar y mañana no asistiré a mi clase de tae porque prefiero ganar un varo para reponer lo perdido.

Y me quedo quieta, mi corazón late con rapidez, es el azúcar que me hace daño y sin embargo lo volví hacer. ¿Es sabotaje, autoengaño, domar a la bestia? Y sin embargo lo volví hacer…

viernes, 30 de abril de 2010

Y justo ayer dije que tenìa suerte porque nunca me habìan asaltado! jajaja!

Chava me dejo en casa y yo seguía con ese olor penetrarte de la piel del asaltante con el que estuve 20 o 25 min, muy cerca de él. La gente dice que el tiempo se hace eterno, pero a mí no me paso, por el contrario, pude percibir como el taxi no avanzaba por el trafico de esa hora, no estábamos lejos (aun). El tiempo se hizo más presente que nunca

Ese olor lo tengo justo en este instante. Me dio su “palabra de caballero” de que no se pasaría de lanza, pero no lo cumplió. Casi al final del mini secuestro comenzó a manosearme y su rostro estaba muy cerca del mío, creo que me beso y por eso ese puto hedor no logro quitármelo.

Es sencillo: Tome el taxi frente al trabajo porque iba cargada de cosas. Tres semáforos más adelante se suben dos tipos, uno conmigo y otro con el taxista. No logro entender que está pasando y el wey que viene a mi lado me pide que cierre los ojos, si los abro me dará un madrazo, que coopere con ellos, obedezca y nada me pasara; lo mismo para el taxista. Me explica que lo único que quieren es dinero para salir de un desmadre. Revisan mis mochilas, me interrogan: Cómo te llamas, cuántos años tienes, hijos, estado civil, trabajo, cuánto gano, a qué me dedico, dónde vivo, de dónde vengo y hacía dónde me dirigía. En todo ese tiempo me mantengo en calma, firme en mis respuestas, con una voz clara y pausada que hasta yo misma me sorprendo de mi elocuencia.

Concluyen su revisión y me amenazan para que no diga nada de nada a nadie, menos a alguna autoridad. Sigo con los ojos cerrados. Me dice que me van a bajar y me darán mis cosas -Cuando bajes cuentas 50 pasos, te quedas ahí parada, nada de gritos. Te esperas y te vas. ¿Entendido?- Me pregunta y me pide que repita las instrucciones. Lo hago y queda satisfecho.
Comienza a revisar mis manos y orejas en busca de “algo” -¿por qué no traes dinero, por què no usas tarjetas?- Contesto que no me gusta.

Supongo que entonces al no encontrar más cosas que hurtar decide inspeccionar mi cuerpo. Toca mis pechos y mete sus mano entre mis piernas (Nunca tendrá una mujer como yo, de eso estoy segura) Es entonces que comienzo a querer desesperarme. Solo deseo que no cambie de opinión y quiera hacerme algo más. Me doy cuenta que mis ojos se comienzan a llenar de lagrimas, pero me niego a derramarlas, no le voy a dar mis perlas a ese mal parido. Respiro profundamente, así que me pregunta ¿ya te quieres bajar? Aun me queda ánimos para ser sarcástica –pues estaría bien ¿no? El muy imbécil no entiende mi humor -¿no te quieres bajar?-vuelve a cuestionar –Es sarcasmo- le explico.

Toma mi mano y la coloca sobre su bragueta. Pasan unos minutos. El taxi se detiene y abre la puerta. Es hora de bajarse. Me regresan mi bolsa y él carga mi mochila. Me dice que abra los ojos pero no lo mire. Sale del carro y yo tras él. Me rodea con su brazo y comenzamos a caminar sobre una calle, no me atrevo a voltearlo a ver. Trae algo blanco encima, puede ser una sudadera, su pantalón es de mezclilla y casi estoy segura que lleva una gorra. No paramos de caminar y me da miedo pensar que me llevara a otro lado, quizá a una casa de seguridad. Pero se detiene de pronto y me dice que ya está pero vuelve a manosearme ahí a la mitad de la banqueta, casi encima de mí, no es muy alto; 1.70 puede ser. Toma mi mano, la coloca en su miembro y me pide que lo manipule. Dura unos segundos hasta que le digo que ya no, lo primero que se me ocurre decirle es que la gente nos va ver. Se detiene y me entrega mi mochila, inmediatamente me doy cuenta por el peso que la laptop valió, (me había dicho que no se la llevarían ¡aja!) Ya te puedes ir, todavía el wey me dice “cuídate” y yo le contesto “vale, que te vaya bien” y de verdad que se lo deseé. Por último y antes de irse me da mi respectiva torteada, esas de campeonato.

Camino, camino, lo hago muy aprisa, la calle se ve tan triste, tan pobre y veo en la esquina a dos chavos uno encima de un triciclo que trasporta agua (o eso creì ver) el deja a su amigo, avanza sobre la calle y un impulso me hace bajar de la banqueta para caminar por en medio. Lo alcanzo y le pregunto con la voz entrecortada ¿Dónde es aquí, que colonia es esta? Es notorio mi estado de alteración. El casi niño me responde que es la Obrera. No estoy lejos de la casa de Chava, quiero ir con él. El niño se da cuenta que algo anda mal y me dice que la colonia es chacal

-¿qué te paso? ¿Estás bien?
-Me acaban de asaltar
-¿pero estas bien, te hicieron algo, amiga?
-Me quitaron mi laptop y mi dinero ¿Dónde está el eje central?
-Está ahí en la esquina, pero te acompaño porque aquí también esta chacal
-sí, ya me di cuenta.

No sé qué hacer, ¿me voy en trasporte público o en taxi? No quiero subirme a un taxi otra vez, pero también ya quiero llegar a casa de Chava. Llegamos a una esquina y el niño para un taxi, le dice al conductor que me acaban de asaltar y que me lleve al eje central. Es entonces que logro verlo bien y a los ojos, me pareció lindo. Le doy las más infinitas de las gracias y me regala su nombre: Miguel
Subo al auto y le doy indicaciones. Llegamos en menos de cinco minutos. No me cobra y por suerte una familia va llegando a los departamentos donde vive Chava, por lo que me evito la espera a que baje a abrirme. Subo a tal velocidad que no me doy cuenta que toco su puerta muy desesperada. Abre y como si fuera cámara lenta, veo su mano, si brazo, su hombro, su cuello y finalmente su rostro. Me abalanzo a sus brazos y comienzo a llorar. Ya todo está bien.